
En toda organización, en todo grupo humano hay una inercia. Cualquier novedad que pueda afectar el “status quo” y las relaciones de poder dentro de la misma, se tiende a percibir como una agresión o como un peligro. Esto sucede mucho más si la iniciativa no parte de la cúpula sino de la base de la organización. Es el miedo al cambio…
